Menú principal

Manual del Alumbrante

    manual
nuevohermano
boton_venta
tercios_01
tercios_03
tercios_02

HERMANDAD DE EL PRENDIMIENTO. GLOSA AL CARTEL del AÑO 2019

Como todos los años La Hermandad de El Prendimiento nos ha convocado a las puertas de nuestra Sede para dar a conocer el cartel que va a anunciar a nuestros conciudadanos la salida de la Hermandad para el Lunes Santo de este año 2019, acto este con el que iniciamos nuestra Cuaresma, nuestra particular manera de prepararnos para la fiesta de la Pascua.

Hace años que la Hermandad decidió escoger para este cartel uno de los rostros de los personajes que están representados en nuestros pasos, los personajes que vivieron los sucesos de aquella noche en la que se inició la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Padre Jesús, la noche mas negra de la historia de la Cristiandad.

Ya hemos dicho en anteriores ocasiones y precisamente en este acto y en este entorno que de rostros puede presumir esta Hermandad porque los hay y muy numerosos ya que el escultor que nos legó estas magnificas representaciones intentó rodear a Jesús de todos aquellos que estuvieron con Él y que formaron parte de aquello.

Federico Coullaut Valera esculpió con destreza, habilidad y pasión cada gesto y cada mueca de aquellos que estuvieron presentes en los pasajes que los Evangelistas dejaron reseñados para siempre. En cualquier pasaje de esos cuatro Evangelistas que nuestro querido Vicente Gimeno talló concienzudamente en el trono de La Negación de San Pedro. También en nuestros tronos están talladas esas partes importantes de la Pasión.

Las escenas que D. Federico dejó en Orihuela para esta Hermandad, a la que tanto quería, están repletas de personajes cuyos cuerpos nos revelan el terrible momento que están viviendo, músculos en tensión, las venas a flor de piel, ojos fieros o resignados o comprensivos, miradas intensas, asustadas, traicioneras, indulgentes… Son veinte los rostros que componen nuestros Tercios, veinte expresivos personajes a los que transmitió con sumo cuidado y escrupulosidad todo el sentimiento que su inspiración y su personalidad artística desarrollaba.

Hemos de revivir la exposición Fortes In Fide del pasado año que la Hermandad de El Prendimiento llevó a cabo en el Museo Diocesano de Arte Sacro con motivo de su 75 Aniversario ¿Recuerdan? La Sala de Exposición estaba llena, repleta de personajes, ellos eran el centro de la exposición, el foco, el núcleo principal y aún rodeados por nuestros símbolos, efectos y Patrimonio destacaban de todo ello demandando del público visitante que se detuvieran frente a ellos y los contemplaran y los escucharan porque tenían mucho que decirles.

Tal es la expresión de todos esos rostros que resulta imposible no descubrir en ellos la tremenda tensión que todos sus personajes estaban viviendo, admirando con sorpresa cómo el magnifico escultor puso su inspiración en cada retoque, esculpiendo y modelando, sacando a relucir las escenas creadas previamente en su mente y dejarlas para vivir en Orihuela para siempre.

Hemos glosado ya los tres rostros de Jesús: Su rostro de aspecto afligido por el dolor que sentía en La Oración en el Huerto de Los Olivos. Relajado y en actitud conciliadora en el momento de su Prendimiento y el de la comprensiva y compasiva mirada hacia aquel que había jurado nunca negarlo.

Hemos glosado el rostro iracundo y de aspecto fiero de Pedro a espada desenvainada y hemos glosado también el rostro tierno, piadoso y delicado del Ángel llegado aquella noche para consolar a Jesús en su demostración de dolor y sufrimiento, uno de los ángeles más bellos jamás esculpido.

Y glosamos el año pasado, el año de nuestro 75 Aniversario, la representación de la Cruz Guía porque había sido el último de nuestros signos y desde el año 2013 encabezaba la procesión de la Hermandad.

Y ahora fijémonos en el rostro que anunciará la Procesión de El Prendimiento para el día 15 de Abril, Lunes Santo de este año 2019. Aquella era noche de felonías, de complot, maquinaciones y conjuras, noche de traición. De una cena de amigos saltó la envidia que se convierte en odio, se llega al extremo de que uno de aquellos que le habían acompañado en su evangelización va a entregar al amigo por unas cuantas monedas, al Maestro que le ha enseñado a amar al contrario, a poner la otra mejilla, a sembrar amor para desterrar rencores.

Se le acerca y le besa convirtiendo aquella expresión de afecto, de respeto o de amor, en el símbolo, desde aquel momento, también de vileza y de villanía. Habrá que hablar desde entonces del Beso de Judas para definir uno de los actos mas indignos y miserables de la humanidad.

Y tras el beso los sucesos desembocan en agresiones, en llantos y en huidas y en el apresamiento de Aquel a quien tanto querían. ¿Es entonces cuando Judas se da cuenta del tremendo error que ha cometido? ¿es ese el rostro de una persona arrepentida?. Todavía no. Es rabia, es la expresión dolorida del que se aleja avergonzado, humillado, desconcertado. Tal vez empezaba ya, únicamente unos instantes después de su acto a sentir la deshonra y la ignominia de su traición.

Es un rostro de El Prendimiento, es de hecho el rostro que da lugar a todo lo que iba a suceder, es el rostro válido para aquellos humanos que van a basar sus artes en la traición, es la transfiguración del mal. Judas se arrepentirá inmediatamente y se quitará la vida incapaz de soportar el dolor que le aflige y que ha afligido.

Y está entre uno de los rostros de El Prendimiento que permanecerá para siempre como muestra de esos actos.

Buena Semana de Pasión a todos.

ENRIQUE ROCAMORA ANIORTE

Hermano de El Prendimiento